elemento-mosk
29/03/2010
Por otro lado, las empresas productoras, tanto de las semillas modificadas como de los pesticidas lo único que crean, es un sistema de producción basado en estudios de mercado, crean el problema para después vender la solución, el problema que conlleva es el siguiente, si mi vecino decide por tener una menor inversión y una mayor producción en sus cultivos, la opción de los transgénicos, es más que tentadora, el inconveniente, es que las semillas producidas por ese cultivo transgénico no podrán ser utilizadas para el siguiente año cultivar lo mismo, cosa que con un cultivo ordinario es posible y viable, bien entendemos, que obliga al agricultor a volver a comprar semillas para el próximo cultivo, cerrando así su ciclo de venta empresarial y asegurándose una cartera de clientes fijos, pero esto no acaba aquí, pues yo que tengo un cultivo rotativo anual y una vez al año con respecto a la mejor fecha de cultivo, coincido con la misma cosecha del mismo vegetal, pero el mío natural y el del vecino transgénico y con patente de uso, la cual es obligatoria pagar para poder cultivarla,